Saturday, January 9, 2010

FESTIVIDAD DE: LA SAGRADA FAMILIA

10 DE ENERO DE 2010

Queridos Hermanos:

Existen muchos temas sobre los que debemos meditar y reflexionar en la festividad de este día. Pero de manera principal, nos debemos enfocar en lo relacionado a La Sagrada Familia.

La familia es la unidad simple y primera de toda sociedad. Adán, el primer hombre, requería de una compañera, Eva, fue creada por Dios para que le hiciera compañía, ambos fueron unidos por el mandato Divino de la procreación de sus hijos. Este es el origen de la institución familiar.

Sin embargo, todo a nuestro alrededor parece indicar que hemos hecho un gran caos de esta, nos hemos convertido en seres tan egoístas que es muy difícil, sino imposible, crear cualquier relación significativa o duradera con las personas que convivimos.

Luego entonces vemos las familias divididas y los principios de unidad tan fracturados que todo parece indicar que jamás podremos unirlos nuevamente.

Vemos el incremente anti natural de las familias desunidas. Según las estadísticas en los años 90´s hubo un aumento significativo, de niños con un solo padre-madre, aunque este indicador se redujo al final de los 90´s y nuevamente en el 2000, nos señalan, como siempre, que las estadísticas no muestran la totalidad de la realidad. A simple vista parece buena señal, esta disminución, sin embargo, creo que hay otros factores que debemos también tomar en cuenta.
1) ¿Hay menos padres solteros porque mas criaturas son asesinadas en el vientre materno?

2) ¿hay menos padres solteros, porque la gente esta frustrando el acto mismo de la concepción?

3) tal vez más padres solteros se han vuelto a casar, llevando a sus casas, de esta manera, dos padres-madres, diferentes. No quisiera entrar en detalles, ni siquiera considerar lo que han sufrido los hijos que cuentan con dos o más “padres” del mismo género.

La unidad sencilla pero esencial de Padre, Madre, Hijo ha sido saboteada y dañada severamente. Vemos a nuestro alrededor la total inversión del orden natural, con la cada vez mayor, mentalidad “unisex”, ya no hay línea divisora o segregación entre los sexos, no hay actividades especificas del varón ni funciones especificas de la mujer; y quienes tratan de hacer estas distinciones son severamente criticados.

Vemos a los hombres actuando como mujeres y viceversa. Los pobres hijos que deben ver a sus padres como modelos a seguir, tienen cada vez más señalados problemas de identidad de los sexos y de género.

Por varias generaciones hemos visto la inversión de estos papales, hombres que no son hombres y mujeres que se avergüenzan de serlo. Luego entonces, la sociedad desconoce, lo que debe ser una familia. La solución a esta situación está ante nuestros ojos en este día. Nuestra santa madre la Iglesia, sitúa como modelo a imitar a la SAGRADA FAMILIA. La unidad perfecta, la que todos debemos imitar.

Los hombres deben ver en san José el modelo a seguir. Hombre humilde pero fuerte, seguro de si mismo y de los desafíos que debe resolver para el cuidado y dirección de su familia. Hombre justo y con una fe fuerte y amor por Dios. Quien al conocer la voluntad de Dios ve la forma de inmediatamente realizarla. Despierta a su familia en medio de la noche para partir hacia Egipto, después que le fue anunciado así por el ángel, como voluntad de Dios. Esta es la fe, amor, humildad y fortaleza que falta a los hombres de hoy y que mucho se necesita.

Las mujeres por su parte, deben acudir a María Santísima, como modelo a imitar, ver en ella la obediencia y prontitud en realizar la voluntad de Dios y de su esposo.

Pensar en el fiat dicho a Dios, para permitir la encarnación. Considera la obediencia a san José cuando los despierta e informa que deben salir para Egipto, en la mitad de la noche. Ver la fortaleza que manifiesta para sobrellevar las cosas que habrían de suceder y tener al mismo tiempo compasión por los demás (como santa Isabel). Debemos imitar sus virtudes de modestia y castidad.

Que contradicción tan remarcada en la forma de vestir de las mujeres de hoy y María Santísima, Su humildad contra la arrogancia de la mujer moderna.

Por otra parte y sin olvidar que todos somos de una forma u otra, hijos, niños, debemos imitar a Jesucristo. El ideal perfecto. Vemos que, aunque es más sabio y superior que sus padres, con gran humildad los obedece, constantemente sacrifica su voluntad por la de ellos. Dios obedeciendo a un hombre y una mujer “Y bajo con ellos y vino a Jerusalén, y les estaba sujeto”. Vemos una obediencia simple y pronta a toda autoridad sin importar que tan justa y correcta esta sea. Esto es algo que, no sólo nuestros hijos deben imitar, sino todos nosotros.

Sin embargo, es importante señalar que esto es especialmente en cuestiones de nuestra fe. Quienes se revelan en contra de la autoridad que Dios ha establecido, no sólo en cuestiones de este mundo sino más aún y en particular en lo relacionado con Nuestra Santa Madre la Iglesia, esta dirigiéndose a la condenación eterna.

Debemos responder TODOS, como verdaderos hijos de Dios, a la manera que lo hizo Jesucristo: ¿no saben que debo ocuparme de las cosas de mi Padre?

Así sea.